31/12/11

En la oscuridad

Me sonrojo y trato de apartarme.
     -Lo... lo siento...- susurro.- Pero... mis padres...
Erik hizo un sonido molesto con la boca.
     -Yo no hago caso a mis padres.- dijo.
Le miro maravillado.
     -¿En serio?- me parece algo increíble, si yo desobedeciera, probablemente me ganara una paliza.
     -¿Tu en que mundo vives?- preguntó Erik, levantando una ceja. Me quedé sorprendido ante ese gesto. -¿En serio no te revelas a tus padres? ¿Cuántos años tienes?
     -Diecisiete...- trato de decir.
Él se queda boquiabierto.
     -¿Y con esa edad no te revelas?
Yo niego con la cabeza, sonrojado.
     -Si... lo hiciera...- me llevo una mano a lo que me queda de un moratón de la última paliza.
El al ver mi gesto, lleva su mano hacia la mia. Me sonrojo más y cierro los ojos. Sus dedos acarician mi piel. De repente, me doy cuenta de que su rostro esta muy cerca del mio.
     -Ciro... ¿a ti que te hacen tus padres?
Yo no contesto, aparto la mirada. EL frunce el ceño y por la fuerza me levanta la camisa.
Me sorprendo tanto que ni siquiera reacciono. Erik ve todas las marcas que mis padres me han dejado sobre el cuerpo.
Entonces siento como me arrastra al sillón y me tira allí.
     -¿Q-qué?- trato de decir, pero el me sujeta con una sola mano, tiene mas fuerza que yo, y me empieza a desnudar. Ahí si que grito.
Pero Erik no hizo nada mas que quedarse mirando las negras marcas de las patadas y puñetazos de mi padre, y algún que otro zarpazo que me ha dado mi madre.

13/11/11

En la oscuridad

Las piernas me tiemblan. Tengo la desagradable sensación de que he hecho algo mal... pero no sé el que.
Erik me mira, molesto. Trago saliva, tembloroso.
     -¿Te doy miedo?- susurra.
Abro mucho los ojos, vuelvo a tragar, ruidosamente.
     -Yo... yo no...- trato de decir, pero me tiembla la voz. Conozco demasiado bien ese tipo de comportamientos, probablemente, ahora trate de darme un guantazo.
     -¿Por qué me temes?- susurra.- ¿Acaso te he dado alguna razón?
Yo niego con la cabeza, tratando de escaparme, pero la pared me lo impide.
     -Yo no quiero herirte... Ciro...- susurró.- Yo no le hago eso a mis amigos...
Le miro sorprendido.
     -A...¿Amigos?- repito, incapaz de creérmelo.- No...¿nosotros somos amigos?
Él levanta una ceja.
     -¿Por qué te sorprendes tanto?
Bajo la cabeza, esta vez sonrojado.
     -Nunca... he tenido un amigo...
     -¿En qué clase de mundo vives tú?- pregunta, medio burlón.

10/10/11

En la oscuridad

No se como explicar a Erik el porque de todas sus preguntas. Estoy sonrojado, avergonzado...
Él se acerca a mi, sin vacilar.
Retrocedo hasta una pared, encogiéndome.
     -Q...¿qué quieres?- pregunto con un hilo de voz.
     -¿Por qué te encoges tanto cada vez que me acerco a ti?
Niego levemente con la cabeza.
     -Me agobia... que se me peguen tanto...- en realidad siempre he deseado tener a alguien abrazado, o poder abrazar a alguien, pegarme a esa persona... pero no se cómo acercarme a la gente, nunca me han enseñado. Siento que las lágrimas se agolpan en mis ojos.
Erik me mira sorprendido.
     -¿Qué ocurre?- pregunta. Su mano se acerca a mi rostro, cierro los ojos fuertemente, encogiéndome más.
Espero durante unos segundos, con los ojos cerrados y los puños apretados. Al notar que su mano no se acercaba abrí un ojo, lentamente.
Él me mira fijamente, con la mano aun levantada. Vuelvo a cerrar los ojos, y me encojo un poco más.
      -¿Por qué te encoges?- preguntó él. Yo niego con fuerza, tengo la sensación de que su voz es mas grave.

28/9/11

Ave Roc

El ave roc es un águila gigante que vive en las escarpadas laderas de las montañas, donde anida y cría a sus polluelos.
Gracias a su tamaño, las fuertes corrientes de aire del Continente del Viento no son un problema.
Estas enormes aves, no son fáciles de amaestrar. Solo dejarán que las guíen y monten las personas que ellas han elegido.
Este enorme animal es capaz de llevarse volando hasta su nido un caballo vivo, para devorarlo sin problemas y, a veces, elefantes.

26/9/11

En la oscuridad

Preparo algo en la cocina para que Erik pueda comer. Estoy bastante nervioso, no estoy muy seguro de que debo hacer ahora, nunca he traído a nadie a casa.
Me asomo un poco por la puerta, viéndole sentado en el sofá, mirando la tele.
Me sonrojo un poco, él mira hacia mi.
     -Oye... deja eso y ven conmigo.- dijo dando unos golpecitos en el cojín vacío que estaba a su lado.
Yo obedezco,  con la cabeza gacha. Me acerco a él, sentándome tieso, como un palo. No le miro, estoy sonrojado. ¿Qué pensará de mi casa? Tiene una decoración horrible, todo lleno de Cristos, Vírgenes y Santos...- ¿Tus padres son creyentes?
Asiento, sonrojándome más.
     -¿Y tú?
Me quedo en silencio.
     -N... no estoy... muy seguro.- susurro.- Yo...- no puedo seguir, se me cierra la garganta.
Él me mira un momento.
     -¿No estás seguro de si crees o no en Dios?- pregunta.- Eso es algo que un creyente nunca diría.
     -Yo... soy creyente... pero no religioso.- explico.- No... no estoy de acuerdo con las leyes de la iglesia.
Erik mira al frente.
     -¿Por qué?- pregunta, sin volverse. Yo niego con la cabeza, aun que él no me vea.

17/9/11

En la oscuridad

Paseamos durante un rato en silencio. Apenas le miro y él tampoco parece muy decidido a hablar.
Cuando llegamos a casa me paro delante de la puerta. No debe de haber nadie. Le miro sonrojado.
     -M-m-mis... pa-padres... - tartamudeo.
Él me mira.
     -¿Estás solo?- pregunta. Yo asiento, sonrojado.- ¿Podemos entrar juntos?
Me tenso un poco, esa la idea que tenía en mente, pero me parece una locura ahora.
Quiero, pero a la vez no quiero. Le miro sonrojado.
Erik también me mira.
     -Entremos.- sonríe travieso. Yo trago saliva, pero termino asintiendo.
Abro la puerta, cuidadosamente. Me aseguro de que no haya nadie con un "¿Hola?" y termino de entrar, con Erik tras de mi.

5/9/11

En la oscuridad

Tengo la impresión de que alguien me sigue. Vuelvo del instituto, Erik no estaba en la entrada, hace ya mucho tiempo que no le veo. Probablemente se haya aburrido de alguien como yo.
Siento un escalofrio, sigo con la sensación de que me siguen, me giro levemente y...
     -¡Erik!- exclamo, sorprendido.
Él sonrie.
     -Hola.- dice, con tono travieso. Me sonrojo.
     -Me... me has sorprendido...
     -Vamos a dar una vuelta.- dice, feliz.- Hace mucho que no te veo.
Siento como el color de mi cara se hace mas fuerte.
     -S-si... mu-mucho...- bajo la mirada, jugando con mis dedos.
     -¿Qué te ha pasado?- pregunta, sin descaro. Yo solo me tenso, nervioso.
     -Han... surgido algunos problemas en casa...- trato de evadir su pregunta.
     -¿Qué clase de problemas?- sus preguntas son demasiado directas.
No contesto a eso.
     -Solo... problemas...

1/9/11

En la oscuridad

Me acerco a mi madre lentamente, vacilando. No sé como reaccionará a esto.
     -Mamá...- llamo, en voz baja. Ella no me hace caso. - Mamá.- repito.
Obviamente, me ignora. Bueno, obviamente no, pero es algo que me esperaba.
     -He perdido mi mochila.- le digo, ella está de espaldas a mi, no sé si me esucha.- Con los libros, y mis llaves...
Ella se vuelve, me mira y se levanta, acercándose a mi.
     -¿Cuando?
     -El... día después de llegar tarde...- susurro.
Ella sigue su camino.
     -Serás tu quien pague el cambio de cerradura.- dijo.- Y si roban algo en el periodo en que la cambiamos, lo pagarás tu también.
Me quedo en el salón, solo. Desde la puerta debo parecer un perro abandonado.
Será mejor que no haga nada durante un tiempo, no quiero mas palizas, la próxima vez, podrían romperme algun hueso.

31/8/11

En la oscuridad

Me pasé la noche encogido contra la puerta. Cuando llegó el momento de ir a clase me costó horrores levantarme del suelo, coger la mochila y emprender el camino hacia la escuela.
Con cada paso que daba, sentía como una lágrima caía por mi mejilla.
Cada poco tiempo, tenía que parar a descansar. Nadie se paraba a ayudarme, y mucho menos, a mirarme.
Lloraba de dolor y rabia. Mis padres se habían pasado, me dolía todo el cuerpo, y no le importo absolutamente a nadie.
Me dejo caer en un callejón, llorando desesperado.
Me paso el día ahí escondido, no intento levantarme, mi mochila esta enterrada entre los restos de un cubo de basura que se ha caido cuando alguien ha pasado.
De alguna manera, consigo levantarme. Vuelvo a casa en un estado lamentable, no he recogido mi mochila, ni los libros, estoy manchado de grasa y huelo fatal.
Con paso lento, encogido aún, y con las mejillas marcadas por los surcos de mis lágrimas, llamo a la puerta de casa. Mis llaves están en un bolsillo de la mochila.
La puerta se abre, veo como mi madre vuelve a la cocina, sin prestarme atención.
Yo, como puedo, me encierro en el baño y me meto en la ducha.
Quizá empaparme en el agua me pueda ralajar.
Al desvestirme, no presto atención a las oscuras marcas sobre mi cuerpo, ni a la enrojecida mejilla.

29/8/11

En la oscuridad

Llego a casa radiante, feliz, dando saltos de alegría. Son mas de las ocho, no me fijo en que las luces de toda la casa están encendidas.
Abro la puerta, sonriendo, riendo para mi mismo ¡qué maravilloso día he tenido!
Antes de poder saludar siquiera, una mano sale proyectada hacia mi rostro. Mi madre está delante mio, con el brazo estirado.
La bofetada me ha sorprendido, me quedo con la cara volteada. Mi madre empieza a chillar, histérica.
Cuando la oye, viene mi padre, descargando un puñetazo en mi estómago, recriminandome lo mal hijo que soy por hacer sufrir a mi madre. Con cada palabra me daba un golpe más. Acabo tirado en el suelo, encogido.
Ambos se dan cuenta de que ya no puedo aguantar mas golpes o palabras, vuelven al salón como si nada hubiera pasado.
Siento como las lágrimas escurren por mis mejillas. No se cuanto tiempo me quedo ahí, tirado, sin poder moverme. Por debajo de la puerta entra el frío de la calle. Mi madre se acerca, pienso que sera para atenderme un poco, pero no es así, va a cerrar la puerta. Veo a mi padre pasar hacia su habitación, mi madre le sigue, silenciosa. Se ha llevado las llaves.
Sigo llorando, acurrucado contra la pared.

En la oscuridad

Aun no se como ha conseguido traerme de nuevo al parque. Como llegue demasiado tarde mis padres me matarán. Le miro, cohibido ante la situación.
     - Te quería invitar a un helado.- dijo, sacándome de mis ensoñaciones.- Porque ayer me quedé con las ganas de saber mas de ti.
El calor sube a mis mejillas, aparto la mirada terriblemente sonrojado. 
     -¿De mi?- susurro. Eso me hace feliz. Nunca nadie... ha querido saber nada de mi.
     -¡Eh!- la voz de Erik vuelve  a sacarme de dentro de mi mente, donde suelo pasarme las horas. Le miro confuso, y avergonzado. Él sonrie.- ¿Donde estabas?- pegunta con voz suave.
     -Yo... yo... no pretendía... no quería...- balbuceo. De verdad que no quería ignorarle.
     -No pasa nada.- responde él, amablemente.
Entonces me lleva a tomar ese helado que me ha prometido. Nos pasamos las horas charlando, bueno, es él quien habla, yo no se aun como debo reaccionar ante las cosas que él dice, no se cuando bromea o cuando dice algo en serio. Puede parecer patético, pero cuando tus padres solo te han enseñado a alejarte de la gente que no es creyente (que no queda mucha gente, o por lo menos no tan radicales como mis padres) no sabes como portarte ante alguien como Erik, tan abierto.
Consigue sacarme pocas cosas sobre mi, y de lo que saca, el se pasa un buen rato hablando de si mismo, no me molesta en absoluto, quiero saber más de él, asi que solo abro las orejas y le escucho.
Su voz es masculina, vibrante, hace que mi pecho retumbe con cada palabra que dice.

28/8/11

En la oscuridad

Al día siguiente me sorprendí de verle a la puerta del instituto. Luego caigo en la cuenta de que no soy el único que da clases aquí. Sigo mi camino, preguntándome quien es el afortunado/a.
Veo como levanta la mano y llama a alguien... a mi...
    -¡Ciro!- llama, me quedo en el sitio, congelado. ¿Yo? Es imposible, suficiente tuve ayer cuando me llevó a pasear, ¿y ahora me busca a la salida de las clases? Él se acerca a mi, sonriente. Algunas personas se vuelven a verlo, yo sigo congelado en mi sitio, boquiabierto.- Hola, Ciro.
    -Ho... hola.- contestar me cuesta un poco, estoy sorprendido. Con suavidad, el me cierra la boca.
    -Te van a entrar moscas.- me dice, con tono cariñoso.
Sin poder evitarlo, abro y cierro la boca, sin salir de mi asombro.
Él se rie.
    -Vamos al parque.- me dice, empujandome suavemente.
Entonces recuerdo la advertencia de mis padres
    -Lo siento...- susurro.- Tengo que volver a casa...

27/8/11

En la oscuridad

Suspiré. Aún no lo he dicho. No tengo amigos. Ni uno. Nada, son inexistentes en mi vida, y la razón, después de la escena de mis padres, supongo que será logica. Cada vez que hablo de alguien, tengo prohibido volver a hacercarme a esa persona.
Lo mejor de todo, es que mis padres jamás han visto ni conocido a nadie que haya mencionado.
Una opción sería no hablar de nadie que haya conocido, pero yo no soy un chico al que le guste pasear solo, y supongo que tener amigos supone salir con ellos, como cuando yo iba a andar con mis padres de pequeño.
Suspiro. Nunca podré tener ninguna relación con nadie, y menos si mis padres están por medio. Ellos ya me han dicho que, o me busco amigos católicos (hasta la médula) o que me quedo en casa encerrado.
Eso s lo que esttoy aciendo. Quedarme en casa.
En clase estoy solo, en los descansos, subo a la biblioteca, y vuelvo todos los días solo a casa.
Después de entrar a mi habitación, me dejo caer sobre la cama.
Si, así pasan los días, encerrado en mi habitación, con los mismo libros de siempre.

En la oscuridad

Tenía la sensacion de que flotaba cuando llegué a casa. Había ido con Erik (así se llamaba el chico que vi ayer) a una heladería cercana al parque.
Habíamos hablado de tonterías y comentado nuestros gustos y aficiones.
Después de un día entero, al fin vi a mis padres. Estaban sentados en la mesa, cenando.
     -Ciro, ¿Donde has estado?- preguntó mi madre.
     -Con... un amigo...-susurré.
     -¿Qué clase de amigo?- preguntó, esta vez, mi padre.
     -¿Qué... clase de amigo?- repetí, bajando la cabeza.
Mis padre me miraron a la vez. Ya sabí a que se referían con eso. ¿Eres creyente? ¿Estaba bautizado? ¿Había hecho la primera comunión e iba todos los domingos a misa?
     -P-pues...- traté de inventarme algo.
     -No puedes volver a ver a esos amigos tuyos.- dijeron los dos a la vez, sin darme tiempo a explicarme.

26/8/11

En la oscuridad

Ha sido un día largo y duro. Estos días son los que peor llevo, en los que me paso las horas pensando que puedo hacer. ¿Es tan malo ser gay? ¿Por eso la Iglesia se encargaba de perseguirlos y matarlos?
Deprimiendome por momentos, llegué al parque del día anterior. No creo que le vuelva a ver, pero no quiero llegar a casa. Me hundo en mi propia miseria por momentos. Un par de gotas caen sobre mis puños cerrados.
     -Mierda...- susurro, limpiandome los ojos, ¿por qué me pongo a llorar justo ahora?
Una mano me toca el hombro. Asustado me vuelvo, encontrandome cara a cara con el chico de ayer.
     -¿Por qué lloras?- preguntó.
Abro mucho los ojos, sorprendido.
     -Y...yo...- tartamudeo. Él me mira, parece preocupado, pero...eso no puede ser, ¿verdad? Ni siquiera nos conocemos.
     -Ayer también estabas por aquí, ¿verdad?- preguntó, suavemente. Yo me encojo un poco, cohibido.
     -S...si...- traté de decir. - ¿Por qué?
     -Me pareció verte ayer... y me llamaste la atención.- me acarició la mejilla suavemente, aquello hizo que me sonrojara.
     -Q...¿qué yo llamé tu atencion?- preguntó, eso si que no me lo esperaba.
     - ¿Quieres venir a dar una vuelta conmigo?- preguntó suavemente. No pude negarme a aquello, era la primera vez que un hombre como él me hablaba.

En la oscuridad

Llegué a casa, rendido, deprimido.
Mis padres no saben que me atraen los hombres, no lo sabe nadie.
Menos mal que ellos no están, no quiero que me vean así. Voy a mi cuarto arrastrando los pies.
Me dejo caer en la cama, mas deprimido si se puede.
A pesar de estar mejor aceptados en la sociedad, ir cantando por ahí que soy gay no me parece lo mejor.
Mis padres son católicos, cuando hablan por la tele sobre las fiestas del orgullo gay, ellos les llaman enfermos, degenerados y monstruos. Aun no estoy muy seguro de que reacción prevocaría el dejar caer durante la comida mi condición, pero son mis padres, supongo que lo aceptaría. Supongo. Solo supongo.
Sin darme cuenta me quedo dormindo, para cuando me despierto son las 8. 30 de la mañana, y tengo clase.
Me levanto gritando y salgo corriendo. Mis padres no están. ¿No llegaron anoche? Corriendo me preparo y voy a clase.

En la oscuridad

Cuando les conté a mis padres que era homosexual, jamás pensé que me harían lo que me hicieron.
Tampoco esperé que mi pareja me abandonara por aquello, es más, espere un poco mas de apollo por su parte. Pero no fue así, y desde entonces, lo único que ven mis ojos, es oscuridad.
Todo empezó cuando le conocí. Yo iba dando una vuelta tranquilamente por el parque, cuando un chico de mi edad pasó por delante mio.
Inmediatamente me fijé en él. Era alto, apuesto, elegante, a pesar de su edad. El pelo negro, corto y desordenado, hacía que mis ojos corrieran detras de él.
Pero, despues de unos segundos, suspiré, rendido. Los hombres como él nunca eran gays, o si lo eran, buscaban a una persona con mejor pinta que yo.
Soy bajo, con pinta de niño pequeño e infantil. Ademas de virgen, él ya debe de haberlo hecho muchas veces con otras personas como para fijarse en mi.

1/8/11

Dragones

Qué decir de los dragones? Seguro que todos los conoceís ya, pero por si acaso (creia tambien que todo el mundo debía saber que era una quimera, pero me equivoqué) escribo aquí un poco sobre ello.
Los dragones son seres inteligentes. Se habla de ellos en todo el mundo.
En Europa eran bestias feroces que raptaban princesas y doncellas. En este continente Los dragones tenían un cuerpo ancho, musculoso, escupían fuego por la boca, tenían cuatro patas y dos alas. O dos alas y dos patas. Aquel aspecto les hacía parecer mas feroces.
En Asia fueron quienes enseñaron a los hombres todo lo que saben. Estos dragones, en cambio eran largos, su cuerpo estaba cubierto de pelo y escamas, tenían cuatro patas y por ser seres magicos volaban por el cielo sin necesidad de alas.
En la historia junto a estos dragones en un mismo continente, el de fuego.
Mantengo que los dragones asiaticos son mas benevolentes y amables, mientras los europeos mas cascarrabias e irritables.



Lobos alados



Esta especie es dificil de encontrar. Un lobo alado es un animal solitario, expulsado de su manada por nacer con sus elegantes alas.
Tienen las mismas costumbres que los lobos noramles, en lo unico en que se diferencia es que las alas aparecen por una mutación en el ADN durante el tiempo que estan en el vientre de sus madres.
No todos los cachorros de la camada que de la loba serán alados.
Por el hecho de tener alas, esta especie de lobo es marginada en la manada, y a menudo son expulsados de ella.
Estos lobos aparecen en el Continente de Tierra, único lugar del planeta donde quedan lobos.

Quimera


 Quimera. Existen varios tipos de quimera.
La quimera con cabezas de león, macho cabrío y cola de serpiente.
Los cuartos delanteros de esta especie son de león, los cuartos traseros de cabra y como cola tiene el cuerpo de una serpiente.
La quimera con cabezas de león, macho cabrío y dragón. En esta especie, la cabeza de macho cabría sale del lomo y tiene alas de dragón. Los cuartos traseros son de cabra, los delanteros de león, y la cola y las alas pertenecen al dragón.
En la historia la quimera de serpiente, león y cabra tiene alas porque venía mucho mejor con el argumento.
En lo que están de acuerdo todas las descripciones, es que una o varias de las cabeza de la quimera escupían fuego, además de la serpiente, que es venenosa.
Esta especie proviene del Continente de Viento, donde causa estragos en los poblados, aun que por lo general vive en los bosques achatados.

22/7/11

Axel y Elett

Axel, un chico misterioso, viene del Continente de Tierra, de la zona tropical. Se ha criado con un anciano conocido de Nyuka, por lo que también hace tiempo que conoce a Nao. No conoce a su padre y no sabe si llegará a conocerle. Decide marcharse de casa buscando las respuestas que su abuelo no le ha dado.
Acaba cruzandose con Nao al empezar su viaje.
Elett, llegó a él malherida por el ataque de una serpiente más grande. No tardaron en empezar a sincronizarse, y nunca se han separado.
Axel acabará siendo el líder del grupo, para evitarse problemas con Nao y Aeryn, que no parecen congeniar del todo.
Es un chico responsable y con la cabeza fría, capaz de hacer todo lo que se proponga.

Ren y Dark

Ren forma parte de un gremio de asesinos especializados. Son guiados por un lider cruel y despiadado. Ren es su mano derecha, al igual que lo fue su padre. Él y su madre murieron durante una misión, y ahora Ren quiere matar al asesino de sus padres y cumplir el trabajo que ellos empezaron.
Dark es una quimera que viene del Continente de Fuego, cierta persona le recogió para entregarle a Ren.
Ambos se entrenaron durante años para poder cumplir su venganza... pero las cosas para ellos se complicarán cuando se den cuenta de que todo por lo que han luchado durante tanto tiempo es un vil mentira.

20/7/11

Bicho volador con un bol de Ramen ^^
Es otro de estos diablillos esta vez del Continente de Viento. Es un bichillo travieso al que le gusta llevarse cosas solo por diversión y luego se las devuelve a su dueño. Acompañará a los chicos cuando se encuentren en el Continente de Viento.
Continuad leyendo y descubrireis más sobre él! =D

10/6/11

Lo que importa de este dibujo son los bichos voladores xD
La mujer es un personaje que saldra mas adelante, pero no os voy a chafar la historia ^^
Pues a lo que iba, son bolas con cara de gato y alas de murcielago. Viven en Tochi y tienen los mismos habitos que los murcielagos.
Duermen colgados de sus colas y cubriendose con las alas.
Son bastante rastreros a pesar de esa carita mona que tienen

14/5/11

Nao, Lid y Skeith



Estos que veis son los dibujos que me dedico a hacer en clase cuando me aburro.
El primero se supone que es Nao transformandose en hombre lobo, pero empezamos a sacarles puntos sexuales, y porque tuve la decencia de no adelantar historia con el.
El segundo es un retrato de Nao y Lid, la loba tiene un tamaño medio, para que os hagais a la idea de como es (además se me olvidó dibujarle las alas =.=)
El tercero es Skeith y, si, estan dibujados bajo los apuntes de lengua, pero.... no me quedó mal, ¿verdad?

28/4/11

Tan sólo unos segundos

Soy Hiro, toco en una banda llamada Bad Luck.
En estos momentos estoy esperando a mi amigo Shuichi, al que conozco desde que iba al cole.
Shuichi es el cantante de la banda y empezó a cantar cuando conoció al grupo de música que, literalmente, le cambió la vida, Nittle Grasper.
Empezamos nuestra carrera como profesionales hace casi un año. Guau, cómo pasa el tiempo… el tiempo… ¡Ese palurdo ya llega tarde! ¡Cómo no baje ya, K, nuestro manager nos va a matar! Miré hacia la enorme casa, esperando ver bajar una pelota rosa (Shuichi tiene el pelo teñido de rosa), pero al no ver nada, me acerqué a mi moto, para tocar el claxon cuando el susodicho bajó corriendo.
-¡Hiro!
-¿Qué?- pregunté algo molesto por su tardanza. Cogí el casco de mi moto y se lo pasé, pero él no lo cogió.- ¿Eh? ¿Qué pasa?
-Hiro… ¿te importa que nos lleve Yuki?
Yuki era el nombre del amante de Shuichi. Es un famoso escritor en todo el mundo. Escribe novelas románticas aunque tienen finales bastante dramáticos, según he oído. Shuichi estaba viviendo en su casa, a ver si vais a creer que este pedazo de apartamento es suyo. Entrecerré los ojos.
-¡Eso se avisa, hombre!- le regañé.
-¡Perdón!- se disculpó mi amigo. Sacó la lengua y cerró los ojos.
En ese momento se abrió la puerta del enorme garaje de la casa. Un mercedes negro se detuvo junto a nosotros. Shuichi abrió la puerta y saludó con esa voz chillona suya al gran escritor y se metió dentro del coche. Yo miré mi pobre moto, que se iba a quedar sola y luego a la puerta trasera del automóvil.
-Si quieres, puedes guardar la moto en el garaje.- la voz de Yuki me sacó de mis pensamientos.
Asentí un poco, no muy convencido de dejar la moto sola.
-¡Vamos, Hiro!- exclamó Shuichi.- ¡Que llegamos tarde!
-¡¿Y de quien es la culpa?!- al final dejé la moto en el garaje y subí al coche.
Shuichi iba dado la vuelta, intentando quitarme el cabreo por dejar la moto y llegar tarde.
No fue nada extraño que al vernos, K nos apuntara con una magnum que llevaba siempre en el cinturón. A veces me preguntaba si este hombre no debería ser un guardaespaldas. Sakano, el productor daba vueltas como una peonza de un lado a otro de la sala de grabación.
Yuki se quedó esperando fuera de la sala de grabación, junto con los que no cantábamos. Shuichi puso todo su empeño en que las canciones quedaran geniales.
Hasta las seis de la tarde no pudimos salir a comer, por llegar tarde. Sakano, K y yo fuimos a la cafetería del estudio, mientras Shuichi y Yuki salieron a comer a algún lado por aquí cerca.
Entre risas y bromas estábamos nosotros tres cuando un terrible temblor sacudió el suelo.
Nos levantamos corriendo, intentando llegar a la salida, pensando que estaríamos más seguros.
Justo cuando estábamos en la puerta, todo se detuvo. Miramos a todos lados. Busque a Shuichi y Yuki, pero no parecía que ninguno de los dos estuviese por aquí.
A lo mejor habían salido ilesos también…
Me alejé un poco de mis jefes y busque a mi amigo por todos lados. ¿Dónde estaba? Shuichi era como un hermano para mi… ¿dónde estaría? Que no le haya pasado nada.
Vi el color rosa de su pelo y corrí hacia allí, pero cuando me faltaban pocos metros para llegar, el suelo volvió a temblar. Caí y me golpeé el brazo. Intenté ponerme de pie. La gente gritaba a mí alrededor. Con dificultad conseguí ponerme de pie. Shuichi no se movía, pero temblaba, tal vez por el terremoto…
Llegué a su lado y vi el porqué de su quietud. Bajo un árbol se encontraba Yuki, boca abajo. Shuichi tenía una mano del escritor entre las suyas y lloraba en silencio.
Me imaginé el dolor de mi amigo. Tan sorprendido por la pérdida que no le salía ni la voz.
No me di cuenta de cuando la tierra dejó de temblar. Todo estaba quieto a nuestro alrededor, como si una burbuja nos separara del mundo aterrorizado que había a nuestro alrededor. Rodeé a Shuichi con los brazos. El hundió la cara en mi hombro, sin soltar la mano del escritor. Yo le apreté un poco más. Shuichi lanzo un alarido que hizo que mi corazón se rompiera en pedazos.

1/4/11

Hombres- lobo

Hombres-lobo, criaturas salvajes que habitan en Tochi.
En su propio Continente no están mal vistos, ya que las matanzas y asesinatos que provocan son unicamente una vez al mes y, sin la conciencia del Ser Humano, además hay criaturas mas peligrosas a las que perseguir, según los pobladores.
Los hombre-lobo no correrian peligro si no fuera por los cazadores que llegan de otros Continentes.
La caza de los licántropos es algo que en Tochi se trata de evitar, y los cazadores están prohibidos, pero la mayor parte de ellos consiguen alguna presa una vez al mes, haciendose pasar por simples cazadores que buscan una noche de diversión.
Los hombre-lobo son dificiles de matar, porque gracias a su agudo oido y a su desarrollado olfato pueden detectar a su presa o cazador, lo malo es que el carácter agresivo los empuja a tratar de matar a todos los seres vivos con carne y por ello se lanzan sobre sus perseguidores, quienes acaban con ellos gracias a la plata que llevan encima y a la que los licántropos son alérgicos, un disparo certero en la cabeza o el corazón o llevar a la persona que ellos aman.
Muchos hombre-lobo sienten las transformaciones como una maldición, y la gran parte sufre trastornos de la personalidad.
Generalmente son solitarios, pero con ansias de acercarse a las personas y poder ser uno mas.
Algunos prefieren seguir apartados, pensando que jamás conseguirán ser uno más.
Los que lo consiguen siempre tienen miedo de hacer daño a las personas a las que son cercanas y muchos vuelven a vivir solo, anhelando volver a acercarse a los seres humanos normales.
Su esperanza de vida es mas alta que la de otras personas y muchos han pasado de los 100 años si no se han suicidado antes o han sido asesinados

Espiritus de Kuki

Estos son un par de criaturas que hay en el continente Kuki, no se que nombre ponerle a la especie, asi que si me quereis dar alguna idea os lo agradezco ^^
En Kuki estos bichitos son considerados sagrados por el Templo del Aire.
Los habitantes del Continente suelen alimentarles hasta que crecen si encuentran crias abandonadas, o cuidarlos si estan heridos.
Estos dos ejemplares son, por ejemplo, una madre y su cría.
Estas pequeñas criaturas, segun las leyendas, traen buena suerte y lluvias.

31/3/11

Historias de un bosque

Imagina un bosque, un bosque de lo que quieras, un pinar, un robledal, un bosque típico…
Imagina, con todas tus fuerzas. Imagina, el viento que sopla entre las ramas de los árboles, el canto de los pájaros, la suave brisa de antes del verano.
Ahora, concéntrate en un árbol, el que más te guste. A lo mejor es el pino que hay junto a la roca, hundiendo sus raíces en lo más profundo del suelo.
Quizá es el castaño que se mece al son del viento, o el sauce llorón que moja sus ramas en el rio.
Siéntete como si fueras ese árbol, siente las raíces sujetan el suelo, como un ruiseñor entona su llamada en una de las ramas, siente como una ardilla trepa por el tronco.
La ardilla coge una fruta, la mordisquea un poco y se va.
Un zorro husmea por entre las raíces, tratando de entrar en la madriguera de ratoncillos que escondes.
Una pequeña liebre recorre un trozo de suelo, buscando la fruta de los arboles vecinos.
Un rato después la ardilla vuelve a buscar más alimento.
El zorro se esconde para emboscar a la liebre, que esta despistada, buscando fruta para comer.
¡Que tranquilo esta todo!
Tan relajante… el sol brilla, el río recorre su camino a unos metros…
De repente, el zorro se yergue, atento, ignorando a la liebre.
Un estruendo sacude el bosque.
La ardilla se tensa, la liebre se esconde en su madriguera y el zorro huye.
Los pajarillos echan a volar, escandalizados.
Entre los arboles aparece una enorme máquina, negra, mortífera, embiste contra los árboles, derribándolos.
Sientes un hormigueo en las raíces.
Una enorme rueda aplasta al zorro, que no ha podido escapar a tiempo. El temblor hace que la madriguera se derrumbe y tras sentir una embestida empiezas a caer.
Sientes como te parten en dos, como caes al suelo, como atraviesas a la ardilla con una rama que se parte al llegar al suelo.
La sabia mana de tu tronco astillado. Mientras mueres lamentas haber atravesado a la ardilla. El pobre animal no podía huir a tiempo.
Mientras mueres sientes el dolor del bosque, escuchas el lamento de otros árboles a tu alrededor.
Mas arboles caen, aplastando a criaturas que han sido incapaces de huir a tiempo.
Mientras mueres lloras de dolor que te producen las heridas, lloras al sentir como la sabia se lleva tu vida.
Tu lamento se une al de los otros árboles, que gritan en silencio.
Y cuando tu vida se apaga, tus últimos pensamientos van hacia esas máquinas negras que han aniquilado el bosque.

14/2/11

Skeith

Akito

Skeith

Skeith vive en el Continente Fuego con su padre.
Durante años ha sufrido el maltrato, su padre abusaba de él de todas las formas posibles.
Solía comer los restos de lo que su padre le dejaba y hacia continuos trabajos fisicos que lo agotaban.
Cuando Aeryn le saca de la taberna en la que trabaja, no duda en marchar con él.
Por la poca experiencia que tiene en el trato con personas, a Skeith le cuesta acercarse a la gente.
No tarda en encontrarse con Aeryn, quien le ayuda a abrirse con la gente y a tratar con sus problemas.

Aeryn y Heilen

Aeryn viene de una familia de caza-recompensas del Continente Viento.
Ha estrado entrenando toda su vida para cazar a los mas peligrosos delincuentes.
Se encuentra metida hasta el cuello en una toma de poder de todos los continentes despues de perseguir durante meses a un terrorista que destruyó el Templo del Viento.
Se cruzan en el camino de Nao, y Axel.
Heilen es un águila de cabeza blanca.
Eclosionó el huevo cuando Aeryn estaba cerca de ella. Desde entonces no se separaron ni un momento.
Al igual que Lid puede aumentar su tamaño, del de 3,5 m de envergadura a mas de 16 m.
Ambas tienen muy mal genio y suelen pasarse más tiempo discutiendo con los demás, especialmente con Nao, que teniendo una relación normal con el resto de sus compañeros.

Nao y Lid

Nao viene del Continente Tierra.
Sus padres murieron cuando él no era mas que un crío de 3 años.
Nyuka le salvó y le crió como su fuera su hijo.
Debido a su condicion de hombre-lobo, los cambios a los que esta sometido han pasado mella en él. Tiene el pelo y los ojos plateados. Debido tambien a su condición de licantropo los habitantes de los pueblos por los que suele pasar tratan de acabar con él, motivo por el cual no confía en los seres humanos. Gracias a Lid y a Nyuka su infancia pudo ser lo bastante soportable y productiva para un chico al que no querían en ningún lado.
Lid es su loba negra. Puede cambiar de tamaño, aunque normalmente suele tener la apariencia de un cachorro.
Puede llegar a alcanzar un tamaño mayor al de un caballo.
Sus alas son de terciopelo negro y son capaces de levantarla del suelo con hasta dos personas montando en su lomo. Tiene una forma física que le permite arrastras a Nao, teniendo un tamaño normal, y tumbar a un oso furioso con su forma más grande.
La echaron de su manada cuando le crecieron las alas y se quedó con Nao, aunque le costó mucho cofiar en él.