28/9/11

Ave Roc

El ave roc es un águila gigante que vive en las escarpadas laderas de las montañas, donde anida y cría a sus polluelos.
Gracias a su tamaño, las fuertes corrientes de aire del Continente del Viento no son un problema.
Estas enormes aves, no son fáciles de amaestrar. Solo dejarán que las guíen y monten las personas que ellas han elegido.
Este enorme animal es capaz de llevarse volando hasta su nido un caballo vivo, para devorarlo sin problemas y, a veces, elefantes.

26/9/11

En la oscuridad

Preparo algo en la cocina para que Erik pueda comer. Estoy bastante nervioso, no estoy muy seguro de que debo hacer ahora, nunca he traído a nadie a casa.
Me asomo un poco por la puerta, viéndole sentado en el sofá, mirando la tele.
Me sonrojo un poco, él mira hacia mi.
     -Oye... deja eso y ven conmigo.- dijo dando unos golpecitos en el cojín vacío que estaba a su lado.
Yo obedezco,  con la cabeza gacha. Me acerco a él, sentándome tieso, como un palo. No le miro, estoy sonrojado. ¿Qué pensará de mi casa? Tiene una decoración horrible, todo lleno de Cristos, Vírgenes y Santos...- ¿Tus padres son creyentes?
Asiento, sonrojándome más.
     -¿Y tú?
Me quedo en silencio.
     -N... no estoy... muy seguro.- susurro.- Yo...- no puedo seguir, se me cierra la garganta.
Él me mira un momento.
     -¿No estás seguro de si crees o no en Dios?- pregunta.- Eso es algo que un creyente nunca diría.
     -Yo... soy creyente... pero no religioso.- explico.- No... no estoy de acuerdo con las leyes de la iglesia.
Erik mira al frente.
     -¿Por qué?- pregunta, sin volverse. Yo niego con la cabeza, aun que él no me vea.

17/9/11

En la oscuridad

Paseamos durante un rato en silencio. Apenas le miro y él tampoco parece muy decidido a hablar.
Cuando llegamos a casa me paro delante de la puerta. No debe de haber nadie. Le miro sonrojado.
     -M-m-mis... pa-padres... - tartamudeo.
Él me mira.
     -¿Estás solo?- pregunta. Yo asiento, sonrojado.- ¿Podemos entrar juntos?
Me tenso un poco, esa la idea que tenía en mente, pero me parece una locura ahora.
Quiero, pero a la vez no quiero. Le miro sonrojado.
Erik también me mira.
     -Entremos.- sonríe travieso. Yo trago saliva, pero termino asintiendo.
Abro la puerta, cuidadosamente. Me aseguro de que no haya nadie con un "¿Hola?" y termino de entrar, con Erik tras de mi.

5/9/11

En la oscuridad

Tengo la impresión de que alguien me sigue. Vuelvo del instituto, Erik no estaba en la entrada, hace ya mucho tiempo que no le veo. Probablemente se haya aburrido de alguien como yo.
Siento un escalofrio, sigo con la sensación de que me siguen, me giro levemente y...
     -¡Erik!- exclamo, sorprendido.
Él sonrie.
     -Hola.- dice, con tono travieso. Me sonrojo.
     -Me... me has sorprendido...
     -Vamos a dar una vuelta.- dice, feliz.- Hace mucho que no te veo.
Siento como el color de mi cara se hace mas fuerte.
     -S-si... mu-mucho...- bajo la mirada, jugando con mis dedos.
     -¿Qué te ha pasado?- pregunta, sin descaro. Yo solo me tenso, nervioso.
     -Han... surgido algunos problemas en casa...- trato de evadir su pregunta.
     -¿Qué clase de problemas?- sus preguntas son demasiado directas.
No contesto a eso.
     -Solo... problemas...

1/9/11

En la oscuridad

Me acerco a mi madre lentamente, vacilando. No sé como reaccionará a esto.
     -Mamá...- llamo, en voz baja. Ella no me hace caso. - Mamá.- repito.
Obviamente, me ignora. Bueno, obviamente no, pero es algo que me esperaba.
     -He perdido mi mochila.- le digo, ella está de espaldas a mi, no sé si me esucha.- Con los libros, y mis llaves...
Ella se vuelve, me mira y se levanta, acercándose a mi.
     -¿Cuando?
     -El... día después de llegar tarde...- susurro.
Ella sigue su camino.
     -Serás tu quien pague el cambio de cerradura.- dijo.- Y si roban algo en el periodo en que la cambiamos, lo pagarás tu también.
Me quedo en el salón, solo. Desde la puerta debo parecer un perro abandonado.
Será mejor que no haga nada durante un tiempo, no quiero mas palizas, la próxima vez, podrían romperme algun hueso.