23/5/12

En la Oscuridad

Estuvimos un rato abrazados, mientras yo me tranquilizaba.
Cuando empecé a respirar normalmente, Erik me apartó un poco.
      -Ciro.- dijo.- Yo no te quiero hacer daño.
Le miré a los ojos, confuso. Él me cogió la cara entre sus manos. Yo me estremecí, estábamos tan cerca...
Cerré los ojos, suspirando.
      -Nunca te haría daño...- su rostro estaba a centímetros del mio, entrecerré los ojos mientras nuestros labios se rozaban.- Jamás...
Al decir aquello, sus labios aprisionaron mi labio inferior. Sentí un escalofrío de recorrerme la espalda.
Aquellas sensaciones eran completamente nuevas para mi.
De un momento a otro, el tacto de las manos de Erik en mi cuerpo cambian, me falta el aire y empiezo a jadear.
Me vuelve a tumbar sobre el sofá, yo me cubro el rostro con los brazos, sonrojado, mientras las caricias de los labios de él van bajando por mi cuerpo.
Trato de susurrar su nombre, pero solo me sale un gemido que hace que se me suban completamente los colores.

10/5/12

En la oscuridad

Las manos de Erik son cálidas contra mi piel. Me quedo quieto mientras pasea la mirada por mi torso desnudo, procuro no mirarle a los ojos y decido concentrarme en una pared.
     -Ciro, ¿qué es esto?- al oir mi nombre giro un poco la cabeza hacia él, pero en cuanto nuestros ojos se cruzan siento miedo de todo y me revuelvo, tratando de quitármelo de encima.
     -¡Quita!- grito.- ¡¡QUITA!! ¡¡QUITA!!
Traté de golpearle, pero me sujetó las manos e inmovilizó contra el sofá.
     -¡No! ¡Déjame!- grité.- ¡Por favor!
Él me soltó los brazos, pero sustituyó ese agarre por un fuerte abrazo. Cuando lo hizo, no pude defenderme.
     -Ya está, Ciro. No te voy a hacer nada.- Yo me siento incapaz de apartarle ahora que me encuentro, por primera vez, en un abrazo tan protector. Levanto un poco las manos me agarro de sus hombros.