27/8/11

En la oscuridad

Tenía la sensacion de que flotaba cuando llegué a casa. Había ido con Erik (así se llamaba el chico que vi ayer) a una heladería cercana al parque.
Habíamos hablado de tonterías y comentado nuestros gustos y aficiones.
Después de un día entero, al fin vi a mis padres. Estaban sentados en la mesa, cenando.
     -Ciro, ¿Donde has estado?- preguntó mi madre.
     -Con... un amigo...-susurré.
     -¿Qué clase de amigo?- preguntó, esta vez, mi padre.
     -¿Qué... clase de amigo?- repetí, bajando la cabeza.
Mis padre me miraron a la vez. Ya sabí a que se referían con eso. ¿Eres creyente? ¿Estaba bautizado? ¿Había hecho la primera comunión e iba todos los domingos a misa?
     -P-pues...- traté de inventarme algo.
     -No puedes volver a ver a esos amigos tuyos.- dijeron los dos a la vez, sin darme tiempo a explicarme.

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