26/9/11

En la oscuridad

Preparo algo en la cocina para que Erik pueda comer. Estoy bastante nervioso, no estoy muy seguro de que debo hacer ahora, nunca he traído a nadie a casa.
Me asomo un poco por la puerta, viéndole sentado en el sofá, mirando la tele.
Me sonrojo un poco, él mira hacia mi.
     -Oye... deja eso y ven conmigo.- dijo dando unos golpecitos en el cojín vacío que estaba a su lado.
Yo obedezco,  con la cabeza gacha. Me acerco a él, sentándome tieso, como un palo. No le miro, estoy sonrojado. ¿Qué pensará de mi casa? Tiene una decoración horrible, todo lleno de Cristos, Vírgenes y Santos...- ¿Tus padres son creyentes?
Asiento, sonrojándome más.
     -¿Y tú?
Me quedo en silencio.
     -N... no estoy... muy seguro.- susurro.- Yo...- no puedo seguir, se me cierra la garganta.
Él me mira un momento.
     -¿No estás seguro de si crees o no en Dios?- pregunta.- Eso es algo que un creyente nunca diría.
     -Yo... soy creyente... pero no religioso.- explico.- No... no estoy de acuerdo con las leyes de la iglesia.
Erik mira al frente.
     -¿Por qué?- pregunta, sin volverse. Yo niego con la cabeza, aun que él no me vea.

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