31/12/11

En la oscuridad

Me sonrojo y trato de apartarme.
     -Lo... lo siento...- susurro.- Pero... mis padres...
Erik hizo un sonido molesto con la boca.
     -Yo no hago caso a mis padres.- dijo.
Le miro maravillado.
     -¿En serio?- me parece algo increíble, si yo desobedeciera, probablemente me ganara una paliza.
     -¿Tu en que mundo vives?- preguntó Erik, levantando una ceja. Me quedé sorprendido ante ese gesto. -¿En serio no te revelas a tus padres? ¿Cuántos años tienes?
     -Diecisiete...- trato de decir.
Él se queda boquiabierto.
     -¿Y con esa edad no te revelas?
Yo niego con la cabeza, sonrojado.
     -Si... lo hiciera...- me llevo una mano a lo que me queda de un moratón de la última paliza.
El al ver mi gesto, lleva su mano hacia la mia. Me sonrojo más y cierro los ojos. Sus dedos acarician mi piel. De repente, me doy cuenta de que su rostro esta muy cerca del mio.
     -Ciro... ¿a ti que te hacen tus padres?
Yo no contesto, aparto la mirada. EL frunce el ceño y por la fuerza me levanta la camisa.
Me sorprendo tanto que ni siquiera reacciono. Erik ve todas las marcas que mis padres me han dejado sobre el cuerpo.
Entonces siento como me arrastra al sillón y me tira allí.
     -¿Q-qué?- trato de decir, pero el me sujeta con una sola mano, tiene mas fuerza que yo, y me empieza a desnudar. Ahí si que grito.
Pero Erik no hizo nada mas que quedarse mirando las negras marcas de las patadas y puñetazos de mi padre, y algún que otro zarpazo que me ha dado mi madre.

2 comentarios:

TusSueños dijo...

Esta muy interesante la novela, escribes muy bien, iré leyendo los demás capítulos que has escrito de vez en cuando =) Un saludo y te dejo mi blog: http://misinteresantespensamientos.blogspot.com/

pao-ola dijo...

Hola María esta muy bn me ha gustado como escribes, la historia es un poco triste,aunque en realidad hay casos...
:)