10/5/12

En la oscuridad

Las manos de Erik son cálidas contra mi piel. Me quedo quieto mientras pasea la mirada por mi torso desnudo, procuro no mirarle a los ojos y decido concentrarme en una pared.
     -Ciro, ¿qué es esto?- al oir mi nombre giro un poco la cabeza hacia él, pero en cuanto nuestros ojos se cruzan siento miedo de todo y me revuelvo, tratando de quitármelo de encima.
     -¡Quita!- grito.- ¡¡QUITA!! ¡¡QUITA!!
Traté de golpearle, pero me sujetó las manos e inmovilizó contra el sofá.
     -¡No! ¡Déjame!- grité.- ¡Por favor!
Él me soltó los brazos, pero sustituyó ese agarre por un fuerte abrazo. Cuando lo hizo, no pude defenderme.
     -Ya está, Ciro. No te voy a hacer nada.- Yo me siento incapaz de apartarle ahora que me encuentro, por primera vez, en un abrazo tan protector. Levanto un poco las manos me agarro de sus hombros.

1 comentario:

Fran dijo...

No esta mal. Nada mal. Te lo has currado bien.